Hoy solo dos en nuestro hospital, pero puede ser el ejemplo de cualquier centro sanitario del mundo. Solo dos profesionales positivos, uno de ellos en la Unidad de Cuidados Intensivos, nada menos. Solo dos, ¡qué gran triunfo! Solo dos, afortunadamente. Esos dos, a los que se les ofreció la vacuna y la rechazaron. Esos, que han expuesto a sus pacientes, vulnerables a más no poder, que han expuesto a sus amigos, a sus familias, hoy en cuarentena.

Cuando las decisiones se toman pensando en uno mismo no podemos sino pensar que no son más que un acto egoísta y si hablamos de personal sanitario, una dejadez del deber por omisión. Primum non nocere, lo primero ante todo es no hacer daño, nos recuerda el juramento hipocrático y ello, no es solamente obligación intrínseca de los médicos, el no hacer daño es obligación de cualquier persona que trabaje (o estudie) en un centro sanitario.

Las vacunas funcionan y las vacunas contra el coronavirus funcionan también, he ahí la prueba, solo dos positivos a día de hoy en nuestro hospital, o en el tuyo.

Vacunarse no es solo una decisión individual, es una decisión colectiva y es una decisión solidaria, aunque tengas que sufrir 24 horas de malestar. Se lo vale.

Pues eso, hoy solo dos, ¡pero qué dos!