“Hoy, 25 de agosto de 2020, la  Comisión de Certificación Regional para África certifica que la región africana ha interrumpido la transmisión del poliovirus salvaje”.

En tiempos de la COVID-19, sin duda este es un gran triunfo de la salud pública en el s. XXI. La certificación llega después de 4 años sin registrar ningún caso de poliomielitis en la Región de África de la OMS. Actualmente, solo se registran casos de la enfermedad en dos países del mundo, Afganistán y Pakistán con 58 y 28 casos respectivamente en 2020.

Esfuerzos coordinados por gobiernos, comunidades locales, sistemas de salud pública, personal sanitario, voluntarios, donantes y padres han hecho posible la vacunación de miles de niños y han evitado que más de dos millones enfermaran.

Ahora, el compromiso es continuar vacunando. La vacuna contra la poliomielitis debe seguir administrándose a todos los niños y no solo a los de África sino a los de todo el mundo. Es necesario mantener un alto nivel de inmunidad colectiva que evite la propagación de la enfermedad hasta que, en un futuro podamos decir que se ha logrado su erradicación.