La literatura nos traslada en muchas ocasiones de manera novelada a situaciones que han podido ocurrir en la vida real. Esto es lo que ocurre con Nemesi, de Philip Roth (1939-2018).
La historia transcurre durante el verano de 1944 en pueblo de New Jersey, Newark. A través de su protagonista, Bucky Cantor —un joven atleta que no ha podido ir a la guerra por su discapacidad visual—, somos testimonios de la epidemia de polio que afecta principalmente a niños y jóvenes de una comunidad judía. El autor es capaz de describir con todo detalle lo que supone esta enfermedad y quedan muy bien reflejados el miedo, el pánico, la rabia, el dolor y la incomprensión que sufren los habitantes de Newark frente a la polio y de cómo esta epidemia cambiará la vida de muchas personas y de sus familias para siempre.

Polio blogTambien nos muestra la desconfianza humana, cuando delante de la incomprensión de lo que sucede se busca un culpable y se señalan colectivos minoritarios usando fuentes inciertas y creando a su vez otro tipo de injusticias.
La vacuna de la polio inactivada (Salk) no apareció hasta 1955 y la de polio atenuada (Sabin) no lo hizo hasta principios de los años 60 del siglo pasado. Con la llegada de las dos vacunas a la población se consiguió un cambio radical de la presencia de la enfermedad, y  por esto nos ha parecido importante destacar una frase al final del libro de los protagonistas de la novela, ”la medicina del Siglo XX hizo un paso de gigante con la vacuna, un poco tarde para nosotros, pero no para los niños de hoy que pueden pasar veranos felices y despreocupados como debería ser siempre”.
Lectura muy recomendada para todo aquel que le guste la buena literatura y especialmente a todas aquellas personas y colectivos que dudan sobre la eficacia de las vacunas o que creen que en lugar de salvar vidas y mejorar la calidad de vida de las personas, son perjudiciales.