Sabemos que las vacunas forman parte de la prevención de la salud: previenen enfermedades en individuos sanos y también complicaciones en individuos enfermos. Pero, las vacunas, también forman parte de la promoción de la salud, son un estilo de vida, una manera de cuidarse, de la misma forma que decidimos seguir una dieta saludable, hacer ejercicio físico, no fumar o ponernos el casco al ir en bicicleta: decidimos vacunarnos para proteger nuestra salud y la de los demás.

A veces, las medidas coercitivas pueden ayudar a tomar estas decisiones, como abrocharse el cinturón en el coche, no conducir a velocidad excesiva o bajo los efectos del alcohol, … pero, sin lugar a dudas, la mejor manera de establecer esta necesidad y que sea duradera es a partir de la educación para la salud y el empoderamiento que favorecen un cambio de actitud y que capacitan a las personas para tomar sus propias decisiones en beneficio de su salud.

La Organización Mundial de la Salud incluye “vacunarse” como uno de los 12 consejos para gozar de una buena salud.