La correcta vacunación de los miembros de la familia, los contactos domiciliarios o sociales proporciona una protección indirecta a todas las personas con un estado inmunitario  comprometido. La inmunosupresión se presenta como resultado de una enfermedad (VIH, lupus, etc.), de cirugía (esplenectomía) o de tratamiento (por cáncer, enfermedad inflamatoria intestinal, etc.), en niños, jóvenes, adultos o personas de avanzada edad.

Con la vacunación de los convivientes se pretende evitar la posible transmisión de enfermedades evitables por vacunas a las personas enfermas, a la vez que se les protege a ellos. En ocasiones, olvidamos que contactos cercanos son también los profesores, los amigos o el entorno laboral y fíjate por dónde, sus médicos, o sus enfermeras, aunque llegados a este punto, creemos, mejor, hablar de ello otro día.

La primera y más importante regla general para todos los convivientes o contactos cercanos es que “estén al día” de las vacunas de acuerdo con su edad,  circunstancias y recomendaciones oficiales del país en que residen. Indispensable, la dosis anual de vacuna antigripal.  Como norma general, las vacunas inactivadas NO están contraindicadas y se indica la administración a los contactos en función del tipo de inmunosupresión del paciente; las vacunas de virus vivos atenuados NO están contraindicadas y siempre hay que tener en cuenta que:

  • la vacuna contra la polio oral no debe administrarse. En la mayoría de países de nuestro entorno (España también), América latina o América del norte, por ejemplo, no está disponible y solo se administra la vacuna antipoliomielítica inactivada (VPI).
  • la vacuna contra la varicela no requiere precauciones especiales, a menos que el receptor de la vacuna presente erupción después de la vacunación, entonces debe evitarse el contacto directo con la persona inmunocomprometida hasta que se resuelva la erupción.
  • la vacuna contra el rotavirus se puede administrar en niños que conviven con personas inmunodeprimidas. Sin embargo, los pacientes no deben manipular los pañales durante al menos 4 semanas después que el bebé haya recibido la vacuna
  • la vacuna antigripal se administrará anualmente durante el periodo pre epidémico aunque está contraindicada la vacuna intranasal de virus vivos atenuados en ciertos casos.
  • si no existe evidencia de inmunidad contra el sarampión, las paperas o la rubéola hay que administrar 2 dosis de vacuna triple vírica, así, sin más.

¡No dejemos escapar ninguna oportunidad de vacunar a los contactos cercanos!