Un mito es según el diccionario de la lengua, una narración maravillosa o una historia ficticia.

En el ámbito vacunal  cuando hablamos de mitos, nos referimos a todas aquellas afirmaciones, sin base científica, que se cuentan alrededor de las vacunas. Las reacciones adversas de las vacunas, son utilizadas por todas aquellas personas que son contrarias a su administración para crear miedo y en consecuencia rechazo.

Las vacunas han reducido la mortalidad y la presencia de muchas enfermedades en el mundo, ahora bien no siempre esta realidad es conocida por toda la población. En muchas ocasiones se asocia esta disminución de muerte y enfermedad a las mejoras ambientales y de recursos sanitarios.

Las vacunas, también han tenido un papel fundamental en la mejora de expectativas de vida de la sociedad en todas sus vertientes, estudios, trabajo, ocio, esperanza de vida, etc.

En la sociedad actual en que vivimos, cualquier información llega en segundos a cualquier lugar del planeta. Los colectivos contrarios a la vacunación utilizan esta capacidad de comunicación casi instantánea para dimensionar e incluso hacer llegar mensajes falsos que no tienen ninguna base científica. En muchas ocasiones se han utilizado para sobredimensionar reacciones adversas a las vacunas y en consecuencia generar dudas y miedo a la población.

Las enfermeras como profesionales de la salud que estamos en contacto directo con la población, debemos utilizar estos encuentros para informar, contrastar y rehusar todas las dudas y afirmaciones que puedan tener nuestros usuarios. Este trabajo debemos hacerlo desde el respeto, pero basándonos siempre en datos objetivables y científicamente probados.

No siempre conseguiremos nuestro objetivo, pero si somos capaces de crear un clima de entendimiento y respeto que nos convierta en referente a la hora de solucionar las dudas que aparezcan ayudaremos a aumentar la confianza en las vacunas, la salud de nuestros usuarios y la mejora de la cobertura vacunal de la población.

Aquí os dejamos una infografía de la OMS  que puede ser de utilidad para empezar a crear nuestra base de razones para la defensa de la vacunación.